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Blog · 15 de septiembre de 2026 · 4 min de lectura

Qué llevar a una peregrinación: la lista completa para tu maleta

Una maleta bien pensada te deja vivir el viaje sin preocupaciones. Esta lista te ayuda a no olvidar nada: documentos, ropa para los templos, calzado, salud, dinero y lo que necesitas para orar en el camino.

Dos peregrinos caminan por un sendero de tierra roja entre campos dorados

La regla de oro es una sola: viaja liviano. En una peregrinación cambias varias veces de hotel, subes y bajas del bus y caminas bastante, así que cada cosa que empaques tiene que ganarse su lugar. Revisa también cuántas maletas incluye tu tiquete: depende de la aerolínea y de la tarifa, y tu asesora te lo confirma.

Documentos: lo primero que se empaca

  • Pasaporte vigente. Muchos países piden que tenga varios meses de vigencia después de la fecha de regreso: revísalo con tiempo.
  • Visa o permiso electrónico, si el destino lo pide. Los requisitos cambian, así que tu asesora te confirma los vigentes para tu salida.
  • Datos de tu seguro o asistencia médica de viaje.
  • Una foto del pasaporte en el celular y una copia impresa en otra maleta.
  • Certificado internacional de vacunación, si el destino lo exige: algunos países piden la vacuna contra la fiebre amarilla a quienes llegan desde Colombia.
  • Tarjetas y algo de efectivo en la moneda del destino. Avísale a tu banco que vas a viajar.

Ropa: cómoda, en capas y adecuada para los templos

En muchas basílicas no se puede entrar con shorts, faldas cortas ni hombros descubiertos, y en algunos lugares lo revisan en la puerta. Arma tu ropa pensando en eso:

  • Pantalones o faldas que cubran las rodillas y camisas con manga.
  • Una pañoleta o chal liviano: cubre los hombros cuando hace falta y sirve para el sol o el frío.
  • Ropa en capas: las mañanas pueden ser frías, los mediodías calientes y los buses y aviones tienen aire acondicionado.
  • Una chaqueta impermeable liviana o un paraguas plegable.
  • Algo un poco más formal para una misa especial, si quieres.
  • Pijama, ropa interior y medias suficientes, o planear lavar a mano en el camino.
  • Vestido de baño si el viaje incluye playa, piscina o el Mar Muerto.
  • Gorra o sombrero y gafas de sol.

Calzado: lo más importante de la maleta

Si tienes que escoger dónde invertir, que sea aquí. Se camina mucho y casi siempre por calles empedradas, escaleras y senderos.

  • Zapatos de caminar que ya hayas usado. Nunca los estrenes en el viaje: las ampollas pueden arruinarte varios días.
  • Un segundo par para alternar si unos se mojan.
  • Sandalias para el hotel.
  • Medias cómodas, sin costuras gruesas, si vas a caminar mucho.

Salud y botiquín

  • Tus medicamentos de uso diario para todo el viaje y unos días más, en el equipaje de mano y con la fórmula médica.
  • Un botiquín básico: algo para el dolor, para el estómago y para la alergia, curitas para ampollas, protector solar y repelente si vas a zonas de calor.
  • Si tienes alguna condición de salud, cuéntasela a tu asesora antes de viajar y lleva un resumen médico.
  • Una botella reutilizable para tener agua siempre a mano.

Para orar en el camino

  • Tu rosario.
  • Una Biblia pequeña o la Biblia en el celular.
  • Tu libreta o el Libro del Peregrino que entrega Caná.
  • La lista de intenciones que te encargaron tu familia y tus amigos.
  • Rosarios o medallas para regalar: durante el viaje suele haber momentos para que el sacerdote los bendiga.

Tecnología

  • Un adaptador de enchufe universal. En Europa, Tierra Santa, Corea, Argentina y Brasil los enchufes son distintos a los de Colombia. Casi todos los cargadores de celular funcionan de 100 a 240 voltios: revísalo en la etiqueta.
  • Cargador y batería portátil. La batería va siempre en el equipaje de mano: las aerolíneas no la permiten en la maleta de bodega.
  • Un plan de datos o una eSIM para no perder el contacto con el grupo por WhatsApp.

Lo que mejor dejas en casa

  • Joyas y objetos de valor que no vayas a necesitar.
  • Demasiada ropa: en muchos hoteles hay lavandería y se puede lavar a mano.
  • Líquidos de más de 100 mililitros en el equipaje de mano, por las normas de seguridad de los aeropuertos.
  • Frutas, carnes, quesos y otros alimentos frescos: muchos países no dejan entrarlos.

Lista rápida antes de cerrar la maleta

  1. Pasaporte, documentos y copias.
  2. Medicamentos y fórmula médica en el equipaje de mano.
  3. Zapatos cómodos y ya usados.
  4. Ropa en capas y una prenda para cubrir los hombros.
  5. Chaqueta impermeable o paraguas.
  6. Adaptador, cargador y batería portátil.
  7. Rosario, Biblia e intenciones.
  8. Tarjetas, algo de efectivo y aviso al banco.

Preguntas frecuentes

¿Qué ropa llevo según la temporada?

Mira el pronóstico de cada ciudad una semana antes de viajar. En una misma peregrinación puedes pasar del frío de la montaña al calor del desierto o de la playa, por eso funcionan tan bien las capas.

¿Puedo llevar agua bendita o recuerdos de vuelta?

Sí, pero ojo con los líquidos: en el equipaje de mano solo se permiten envases pequeños. Si traes agua de Lourdes o del Jordán en botellas grandes, empácalas bien en la maleta de bodega.

Si es tu primera vez, te puede servir leer también qué esperar de tu primera peregrinación. Y si ya sabes a dónde quieres ir, mira las fechas en el calendario de peregrinaciones.

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