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Blog · 4 de noviembre de 2026 · 7 min de lectura

Peregrinar siendo adulto mayor: cómo prepararte y viajar con tranquilidad

La cita con el médico, los medicamentos en el avión, las piernas en el vuelo largo y cómo elegir el viaje según tu ritmo. Una guía práctica para quienes quieren peregrinar después de los 60 años y para los hijos que los acompañan.

Explanada del Santuario de Lourdes, con peregrinos que caminan y descansan en bancas frente a la basílica

Hay viajes que se aplazan toda la vida: primero el trabajo, luego los hijos, después la plata. Y cuando por fin llega el momento, aparece otra duda: ¿todavía estoy a tiempo? ¿Y la rodilla, y la tensión, y tantas horas de avión?

La respuesta casi nunca es un sí o un no. Depende del viaje que elijas y de cómo te prepares, y para eso es esta guía. Es orientación general: quien decide contigo es tu médico.

Primero, la cita con el médico

Los CDC de Estados Unidos recomiendan ver al médico por lo menos de 4 a 6 semanas antes de salir. Cuéntale:

  • Para dónde vas y cuántos días dura el viaje.
  • Qué vas a hacer: caminatas, escaleras, subidas, vuelos largos.
  • Qué enfermedades tienes, aunque estén controladas.
  • Todo lo que tomas, incluidas las vitaminas y lo que compras sin fórmula.

Lleva tu carné de vacunas y hazle estas preguntas:

  • ¿Puedo hacer un vuelo de tantas horas? ¿Debo tomar alguna precaución contra los coágulos?
  • ¿Cómo manejo mis medicamentos con el cambio de hora?
  • ¿Qué vacunas necesito? Si tu ruta pide la de fiebre amarilla y tienes más de 60 años, pídele que la evalúe contigo antes de ponértela.
  • ¿Qué señales deberían hacerme buscar ayuda durante el viaje?

Los medicamentos: siempre en el equipaje de mano

Si la maleta se pierde, se pierde la ropa, no el tratamiento.

  • En el equipaje de mano, nunca en la maleta de bodega.
  • En su empaque original, con la etiqueta.
  • Copia de las fórmulas médicas, con el nombre genérico de cada medicamento.
  • Suficientes y unos de más, por si hay retrasos. Llévalos desde Colombia y no cuentes con conseguirlos allá.
  • Carta del médico si usas inyecciones o medicamentos controlados. Averigua también si son legales en los países del viaje y de las escalas.
  • Bien guardados, a la temperatura que indica el empaque.

Sobre el cambio de hora, los CDC lo explican así: los medicamentos se toman contando el tiempo desde la última dosis, no según la hora del lugar. Pon alarmas en el celular, y si usas insulina o anticoagulantes, pídele a tu médico el horario por escrito.

El vuelo largo: cuida tus piernas

Todo viaje de más de 4 horas, en avión o en bus, aumenta el riesgo de que se forme un coágulo en las piernas. Según los CDC, ese riesgo en general es muy pequeño, pero sube con la edad y con otros factores: una cirugía o lesión en los últimos 3 meses, haber tenido un coágulo, cáncer activo, problemas de corazón o de pulmón, diabetes, várices o poca movilidad.

Lo que ayuda:

  • Pide silla en el pasillo, para levantarte sin pedirle permiso a nadie.
  • Camina cada 1 o 2 horas, aunque sea hasta el final del avión.
  • Mueve las piernas sentado: estíralas y lleva la punta de los pies hacia ti.
  • Pregunta por las medias de compresión. A algunas personas en riesgo les sirven, y es tu médico quien lo decide.
  • Si tomas anticoagulantes, sigue lo que te indicó tu médico.

Y estas señales no se dejan pasar, ni durante el viaje ni después de llegar:

  • Pierna hinchada, con dolor, caliente o enrojecida: comunícate con un médico cuanto antes.
  • Falta de aire, dolor en el pecho, corazón acelerado o desmayo: busca atención médica de inmediato.

La asistencia médica: léela antes de pagar

No todas cubren lo mismo. Pregunta:

  • ¿Cubre las enfermedades que ya tengo?
  • ¿Qué pasa si tengo que quedarme hospitalizado o regresar antes?
  • ¿Tiene condiciones por edad? En algunos programas, los mayores de 75 años pueden tener un suplemento.
  • ¿Mi EPS o mi medicina prepagada me cubre algo fuera del país?

Viaja con la tarjeta y el número de la asistencia a la mano, no en la maleta.

Elige el viaje según tu ritmo

No todas las peregrinaciones piden lo mismo del cuerpo:

  • Lourdes es de los lugares más preparados: el santuario tiene rampas, ascensores y recorridos sin barreras, y presta sillas de ruedas.
  • Fátima se recorre por una gran explanada abierta. Se camina bastante, pero sin grandes subidas.
  • Medjugorje tiene dos subidas de piedra, Podbrdo y Križevac. En nuestro viaje se hacen según la condición física de cada uno, y en Križevac es posible quedarse a orar en la base.
  • Guadalupe: la basílica queda en una gran plaza, y la capilla del Cerrito, en lo alto del Tepeyac. Ciudad de México está a más de 2.200 metros de altura: si vives en tierra caliente, coméntalo con tu médico.
  • Tierra Santa pide más: la Ciudad Vieja de Jerusalén es de piedra, con escaleras y pendientes.
  • El Camino de Santiago es el más exigente, con jornadas de 15 a 25 kilómetros. Prepáralo con tiempo y con el visto bueno del médico.
Explanada del Santuario de Fátima con la Basílica del Rosario y su columnata (foto: Alvesgaspar · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons)
Explanada del Santuario de Fátima con la Basílica del Rosario y su columnata (foto: Alvesgaspar · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons)

Antes de separar tu cupo, hazle estas preguntas a tu asesora:

  1. ¿Cuánto se camina al día? ¿Hay escaleras, cuestas o calles empedradas?
  2. ¿El bus deja cerca de los lugares?
  3. Si un día no puedo, ¿me puedo quedar descansando y encontrar al grupo después?
  4. ¿Cuántas horas de vuelo y cuántas escalas tiene el viaje?
  5. ¿Los hoteles tienen ascensor?
  6. Si uso bastón, caminador o silla de ruedas, ¿este viaje me sirve?

Cuéntale tu situación tal como es. Es mejor oír un «este viaje no te conviene, mira este otro» antes de pagar que descubrirlo en una escalera de Jerusalén.

Prepara el cuerpo desde antes

No hace falta ser atleta. Lo que más ayuda es acostumbrar las piernas, siempre con el visto bueno de tu médico.

  • Camina todos los días. Empieza con lo que puedas y ve subiendo poco a poco.
  • Practica con los zapatos del viaje. Nada de estrenar en la peregrinación. La lista completa está en qué llevar a una peregrinación.
  • Si usas bastón, llévalo y acostúmbrate a él antes de salir.

Durante el viaje

  • Tu ritmo manda. Nadie llega de primero a una peregrinación.
  • Cuéntale al acompañante del grupo lo que necesitas, desde el primer día.
  • Lleva una tarjeta en la billetera con tu nombre, enfermedades, medicamentos, alergias, un contacto de tu familia y el número de la asistencia médica.
  • Toma agua y cúbrete del sol. En los santuarios se pasa mucho tiempo al aire libre.
  • Usa pastillero y alarmas, porque los días de viaje cambian todas las rutinas.
  • Descansa cuando puedas. Los primeros días, el cambio de hora se siente más.

No hacerlo todo también es peregrinar

A veces, la oración más sincera del viaje es la de quien se queda sentado en una banca mientras los demás suben. Haber llegado hasta allí, con los años que tienes y todo lo que has vivido, ya es la peregrinación.

Si vas con tu papá o tu mamá

  • Viaja en la silla de al lado y ten copia de sus documentos y de su lista de medicamentos.
  • Deja que marque el paso, sin hacerle sentir que atrasa al grupo.
  • Separa con tiempo, para conseguir habitaciones cerca.
  • Si no puedes ir, cuéntale a la asesora que viaja sin compañía, para que el grupo lo sepa.

Viajar con Caná

Mira el calendario de peregrinaciones y cuéntanos por WhatsApp cómo caminas y qué te preocupa. Te decimos con franqueza qué viaje te puede servir. Si los santuarios marianos son tu sueño, mira Santuarios Marianos con Medjugorje, del 8 al 25 de mayo de 2027, y si quieres algo más corto, Bajo tu manto, a Guadalupe, del 9 al 17 de diciembre de 2026.

Preguntas frecuentes

¿Hay una edad máxima para peregrinar?

La edad por sí sola dice poco: importan tu salud y el viaje que elijas. Consulta a tu médico y pregúntale a tu asesora por las condiciones de cada programa, incluida la asistencia médica.

¿Con cuánto tiempo debo ir al médico?

Por lo menos de 4 a 6 semanas antes de salir, y mejor antes de separar el cupo si tienes dudas.

¿Cómo llevo los medicamentos en el avión?

En el equipaje de mano, en su empaque original, con copia de las fórmulas y con unos de más por si hay retrasos.

¿Puedo peregrinar si uso bastón o silla de ruedas?

Depende del destino y del programa. Lourdes, por ejemplo, tiene rampas y recorridos sin barreras, pero otros lugares tienen escaleras y calles de piedra. Cuéntalo antes de reservar para revisar si ese viaje te sirve.

¿Qué peregrinación es más suave?

Por lo general, las que se concentran en santuarios con explanadas, como Lourdes y Fátima, piden menos que Tierra Santa o el Camino de Santiago. Si es tu primera vez, lee también qué esperar de tu primera peregrinación.

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